Seguidores

Mostrando entradas con la etiqueta modificación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta modificación. Mostrar todas las entradas

viernes, 18 de julio de 2014

Tú ¿de qué eres esclavo?

¿De las heridas que recibiste cuando eras pequeño?

¿De tus traumas de la infancia?
¿De lo que alguien más decidió que fueras?
¿De una relación que no te satisface?
¿De un trabajo que no disfrutas?
¿De la rutina de tu vida?

¡YA… LIBÉRATE! ¡Tira ya ese costal que llevas en la espalda!, en él guardas el resentimiento, el rencor y la culpa.

Deja ya de culpar a otros y a tu pasado por lo que no marcha bien en tu vida. Cada día tienes la oportunidad de empezar otra vez. Cada mañana, al abrir los ojos, naces de nuevo, recibes otra oportunidad para cambiar lo que no te gusta y para mejorar tu vida. La responsabilidad es toda TUYA.

Tu felicidad no depende de tus padres, de tu pareja, de tus amigos, de tu pasado… Depende sólo de TI ¿Qué es lo que te tiene paralizado?... ¿El miedo al rechazo?, ¿Al éxito?, ¿Al fracaso?, ¿Al qué dirán?, ¿A la crítica?, ¿A cometer errores?, ¿A estar solo?

¡Rompe ya las cadenas que tú mismo te has impuesto! A lo único que le debes tener miedo es a no ser tú mismo, a dejar pasar tu vida sin hacer lo que quieres, a desaprovechar esta oportunidad de mostrarte a otros, de decir lo que piensas, de compartir lo que tienes.

Tú eres parte de la vida y como todos, puedes caminar con la frente en alto. Los errores del pasado ya han sido olvidados y los errores del futuro serán perdonados. Date cuenta de que nadie lleva un registro de tus faltas, SÓLO TÚ MISMO. Ese juez que te reprocha, ese verdugo que te castiga, ese mal amigo que siempre te critica, ¡eres tú mismo! Ya déjate en paz, perdónate, sólo tú puedes lograrlo.

¿Cuándo vas a demostrar tu amor a tus seres queridos?, ¿Cuándo te queden unos minutos de vida?, ¿Cuándo les queden a ellos unos minutos de vida? El amor que no demuestres hoy, se perderá para siempre. Recuerda que la vida es tan corta y tan frágil que no tenemos tiempo que perder en rencores y estúpidas discusiones. Hoy es el día de perdonar las ofensas del pasado y de arreglar las viejas rencillas. Entrégate a los que amas sin esperar cambiarlos, acéptalos tal como son y respeta el don más valioso que han recibido… Su libertad.

Disfruta de tus relaciones sin hacer dramas. Si pretendes que todos hagan lo que tú quieres o que sean como tú has decidido, si pretendes controlar a los que te rodean, llenarás tu vida de conflicto.

Permite a otros que tomen sus propias decisiones como has de tomar las tuyas, tratando siempre de lograr lo que es mejor para todos. Así… podrás llenar tu vida de armonía.

¿Qué estás esperando para empezar a disfrutar de tu vida?… ¿Que se arreglen todos tus problemas?, ¿Que se te quiten todos tus traumas?, ¿Que por fin alguien reconozca tu valía?, ¿Que llegue el amor de tu vida?, ¿Que regrese el que se fue?, ¿Que todo te salga como tú quieres?, ¿Que se acabe la crisis económica?, ¿Que te suceda un milagro?, ¿Que por arte de magia todo sea hermoso y perfecto? ¡Despierta ya!, ¡Esta es la vida! La vida no es lo que sucede cuando todos tus planes se cumplen, ni lo que pasará cuando tengas eso que tanto deseas. La vida es lo que está pasando en este preciso instante. Tú vida en este momento es leer este párrafo, donde quiera que lo estés haciendo y con las circunstancias que te rodean ahora. En este momento tu corazón lleva sangre a todas las células de tu cuerpo y tus pulmones llevan oxígeno a donde se necesita.

En este momento algo que no podemos comprender, te mantiene vivo y te permite, ver, pensar, expresarte, moverte, reír, ¡hasta llorar si quieres! No te acostumbres a la vida, no te acostumbres a despertar todos los días y estar aburrido, o malhumorado, o preocupado. Abre tus ojos y agradece todas las bendiciones que puedes ver, agradece tu capacidad de oír el canto de los pájaros, tu música preferida, la risa de tus hijos. Pon tus manos en tu pecho y siente tu corazón latir con fuerza diciéndote: “Estás vivo, estás vivo, estás vivo”…

Yo sé que la vida no es perfecta, que está llena de situaciones difíciles. Tal vez, así es como se supone que sea. Tal vez por eso se te han brindado todas las herramientas que necesitas para enfrentarla: Una gran fortaleza que te permite soportar las pérdidas, la libertad de elegir, cómo reaccionar ante lo que sucede, el amor y el apoyo de tus seres queridos. Si te preguntas… ¿Quién soy yo para decirte todo esto? Te contestaré que no soy nadie, soy simplemente una versión diferente de lo que tú eres. Otro ser humano más entre miles de millones, pero uno que ha decidido ser libre y recuperar todo el poder de su vida… Espero que tú también decidas hacerlo.


Referencia:
El esclavo, de Francisco J. Ángel Real


sábado, 12 de julio de 2014

¿Cómo llevarse bien con los demás?

Esta es una reflexión que nos puede ser de mucha utilidad. Sé que no es fácil ponerla en  práctica pero, lo que vale realmente la pena, es intentarlo. Te invito a leerla y a mejorar tus relaciones.

Leía hace algún tiempo, una historia que circula en la web:
“Hace algunos años laboraba en una empresa y tenía una jefa, con la que me llevaba como perros y gatos. Creo que los gatos y perros eran más civilizados que nosotros. Diario era un infierno.
Pero un día decidí cambiar. Decidí que quería llevarme bien con ella y sembré la idea en mi corazón "voy a intentarlo, si no funciona, no pasa nada".
Me sentí interiormente confortado, sereno. Y llegó el momento de la verdad. Llegué en la mañana. Ella ya estaba en su lugar. Me acerqué con la intención en mi corazón de llevarme bien con ella. La saludé. Para mi sorpresa, me recibió bien, con una sonrisa y me trató bien todo ese día.
La pregunta es ¿Fue coincidencia o yo provoqué ese cambio? Te puedo afirmar que he intentado con varias personas esto y del 100% de las personas con las que tengo problemas y siembro la idea en mi corazón, TODAS tienen cambios espectaculares hacia mí.


Descubrí, que yo mismo me predisponía mal hacia las personas. Es posible que yo tuviera razón en no llevarme bien con ellas. Pero, tuviera la razón o no, siempre que decidí llevarme bien con ellas, siempre lo logré.
Un tip importante, es que no fui con razonamientos, sino con sentimientos. Si hubiera actuado con mi mente, esta hubiera encontrado mil y un razones para decirme que sería imposible, que ellas eran las culpables y que nunca cambiarían.
Fui a ellas con mi corazón. Con mis sentimientos. Sinceramente deseaba llevarme bien con ellas y sembré la idea en mi corazón.
El corazón reconoce cuando le habla otro corazón y cuando hablas su idioma, traspasas las máscaras o bloqueos que tenga la otra persona y le llegan íntegras tus intenciones de llevarte bien con ella.
Muchos deseamos que los demás cambien. Y es posible que tengamos razón. Pero todos somos necios. El ego es más fuerte que el amor.
Y la única forma de traspasar esas defensas, es actuando con amor. Sabrás cuando lo estés haciendo, si te sientes cómodo interiormente.

Así que:
-No importa si no te llevas bien con tu pareja
-No importa que tu compañero de trabajo, busque siempre la forma de hacerte quedar mal con el jefe
-No importa que tus hijos parezcan rebeldes sin causa
-No importa que tus padres hagan ver a Atila el Huno como un pacifista

Siembra una sincera intención de llevarte bien con ellos en tu corazón. Y observa los resultados ¿Por qué no comienzas desde hoy?”.

La lección que podemos obtener de esta reflexión es que los cambios vienen de nuestro propio interior, que si esperamos a que los demás cambien podemos pasar toda la vida así. Cambiemos nosotros para ofrecer a los demás un rostro amable y, difícilmente, la gente se mostrará indispuesta hacia nosotros. La vida por sí misma ya es difícil de vivirla, hagamos más agradable nuestra estancia en ella.

Para ello, me permito proponerles diez recomendaciones para establecer buenas relaciones con los demás.
1.       Salude. No hay nada más agradable que un saludo afectuoso.
2.      Sonría. Las sonrisas muestran a otras personas de que somos fiables y que pueden cooperar con nosotros.
3.      Llame a la gente por su nombre. La música más grata para el oíd de cualquier individuo es el sonido de su propio nombre, título o cargo.
4.      Sea amigable y servicial. Si usted desea tener amigos, comience por ser uno.
5.      Sea cordial. Hable y actúe como si cada cosa que usted hace por los otros fuera realmente un placer.
6.      Muestre verdadero interés hacia la gente. Usted puede ser agradable a todo el mundo, siempre que realmente lo intente.
7.      Sea generoso en sus opiniones de los demás, y moderado en sus críticas.
8.     Sea veraz. No haga que se pierda la confianza que usted se merece.
9.      Esté alerta para prestar servicios a los demás. Lo que más valioso en la vida, es lo que hacemos por otros.
10.  Mantenga el dominio sobre sí mismo, sin importar las circunstancias. Ante situaciones difíciles, piense antes lo que va a decir o hacer.

Referencias:


martes, 1 de julio de 2014

Destruyendo la autoestima de mi hijo

Cuando hablamos de “autoestima” nos referimos a la apreciación valorativa que tiene un individuo sobre sí mismo; el desarrollo de la autoestima está influenciado por el entorno social, académico y principalmente por el entorno familiar.
Los niños reciben mensajes verbales y no verbales, acerca de lo valiosos que son a través de nuestras conductas, acciones, actitudes y comportamientos; éstos mensajes no son voluntarios y se repiten en ocasiones día a día, de ahí la importancia de analizar qué mensajes estamos transmitiendo para saber si estamos fortaleciendo o destruyendo la autoestima de nuestros hijos.

¿Cómo puedo destruir la autoestima de mi hijo?

Todos los individuos tenemos necesidades psicológicas básicas tales como: el afecto, las caricias, el reconocimiento de nuestra existencia, etc; un niño buscará satisfacer dichas necesidades a través de los estímulos que recibe de sus padres.


Si los estímulos que recibe un niño son: rechazo, calificativos negativos (ej, tonto, travieso, etc.), y reconocemos su existencia únicamente cuando su conducta es negativa, entonces estamos en el mejor camino para lograr la destrucción de la autoestima.

Para hacerlo más eficiente, reforcemos con algunas frases destructivas:
·                     “mereces que nadie te quiera”
·                     “no sirves para nada”
·                     “inútil”
·                     “no deberías haber nacido”
·                     “siempre haces mal las cosas”
·                     “nunca pones atención”

Ahora agreguemos algunos mandatos falsos, haciendo hincapié en que nuestro cariño depende del logro de los mismos:
·                     “tienes que ser fuerte”
·                     “nunca debes llorar”
·                     “no debes equivocarte”
·                     “no me hagas perder el tiempo”
·                     “siempre debes obedecer”

Si después de esto, aún queda algo de autoestima en su pequeño, no se limite, puede usar las siguientes armas:
·                     Búrlese de sus sentimientos
·                     Humíllelo en público
·                     Minimice los problemas que el niño tenga
·                     Evite el contacto o las demostraciones de afecto lo más que pueda.

Como podrá darse cuenta, destruir la autoestima de un niño implica un arduo esfuerzo, requiere que sea constante y persistente, es necesario repetir los estímulos día a día, por lo menos durante un año para que los resultados sean duraderos.

¿CÓMO PUEDO FORTALECER LA AUTOESTIMA DE MI HIJO?
Fortalecer la autoestima es más sencillo de lo que parece, los niños buscan recibir afecto, caricias, el reconocimiento de su existencia, etc.

Podemos comenzar con abrazarlos y acariciarlos sin necesidad de un motivo especial, sin necesidad de esperar a que realice una conducta que nos agrade, sin esperar que obtenga las mejores calificaciones en la escuela, sin esperar un día específico, simplemente: abrácelos.

Dígale a su hijo “te quiero” tan frecuentemente como pueda, no espere a que su hijo satisfaga sus expectativas para decírselo, no espere que él lo infiera, simplemente: dígaselo.

Escuche las ideas de su hijo tanto como pueda, reconozca el valor de sus aportaciones, recuerde que para los niños todo es nuevo, están descubriendo el mundo y lo que a los adultos nos puede parecer obvio, para ellos es un descubrimiento.

Si le es posible, estimule a su hijo con frases como:
·                     “bien hecho”
·                     “la práctica hace al maestro”
·                     “gracias por tus aportaciones”
·                     “valoro tu opinión”

Como podrá darse cuenta, fortalecer la autoestima de su hijo no requiere demasiado esfuerzo, solo es necesario agregar un poco de paciencia, tolerancia, respeto y sobre todo amor.


Los padres de familia tenemos en nuestras manos la formación y desarrollo de nuestros hijos; es nuestra responsabilidad brindarles las mejores herramientas para enfrentar la vida; debemos enseñarles a vivir con espontaneidad; a mantener relaciones sanas y auténticas; a tener confianza en sí mismos y en los demás; a expresar sus sentimientos y reconocer los sentimientos de otros; pero sobre todas las cosas, debemos enseñarlos a amar.


Fuente: http://www.centroapi.com.mx/2013/09/13/destruyendo-la-autoestima-de-mi-hijo/

¿La depresión puede matar?

La depresión por sí misma no es una enfermedad terminal, no mata. Pero puede conducir hacia la muerte cuando, en casos graves, se piensa en el suicidio como una solución. La depresión es una enfermedad que puede afectar a cualquier ser humano. Afecta a adolescentes y adultos; a personas de todos los colores, razas, posición económica y edad; sin embargo, pareciera afectar a más mujeres que hombres durante la adolescencia y la edad adulta. Se caracteriza por un cambio en el estado de ánimo, en el comportamiento o en la forma de pensar, puede llegar a perjudicar las funciones mentales y físicas de quien la padece.

Pero no lo confundamos con la tristeza, porque ésta es un estado de ánimo que podríamos llamar “normal”. El sentimiento de tristeza, normalmente tiene una duración breve, en cambio un estado depresivo es aquel que dura más de dos semanas.
Una persona de quien no mencionaremos su nombre, publicó este mensaje en internet:
“Soy una persona muy inteligente, con muchas bendiciones y me apena sentir como me siento, saber que no me escuchan en mi familia me provoca arrancarme el corazón, y esto me apena. Aún más a pesar que soy maestra y se supone debo mostrar lo bonita que es la vida. Tal vez sean también las pérdidas de 2 miembros de mi familia, pero esta depresión ya me lleva años, desde que era niña y viví cosas que me robaron mi inocencia…”

La depresión puede presentarse por distintas causas. El principal motivo es la pérdida de algo o de alguien: pérdida del trabajo, bienes, perder a un ser querido, a la pareja, la salud, problemas familiares, soledad, estrés cotidiano, o simplemente por pérdida del interés en lo que antes nos agradaba. Cuando se pierde la salud en casos de enfermedades terminales, conduce a algunas personas a estados depresivos en donde se convencen de que la muerte es la mejor solución para ellos, y que el mundo estaría mejor sin ellos.

La depresión se manifiesta generalmente como tristeza, se llora con facilidad con o sin motivo definido, aislamiento, falta de concentración, trastornos del sueño, inestabilidad emocional, trastornos en la alimentación, agitación e ideas de suicidio. La depresión, incluso, alcanza a la estabilidad emocional de algunos niños. Y las mujeres tienen un mayor índice de prevalencia de esta enfermedad debido a problemas hormonales, antes o después de la menstruación. Durante el embarazo o después del parto, y en la menopausia.

La buena noticia es, que sí tiene cura. El tratamiento de la depresión y su efectividad, depende de la naturaleza y severidad de la depresión de la que se trate. Actualmente existen tratamientos muy eficaces para tratar la depresión. Por ello, es importante que la persona que sospeche estar en un estado depresivo. Cuando aparezcan los primeros síntomas, acuda a un especialista de la salud, con un psicólogo. Antes de que la enfermedad la inmovilice.

Fuente: http://www.centroapi.com.mx/2014/06/15/la-depresi%C3%B3n-puede-matar/

Mi hijo tiene TDAH, ¿Eso es grave?

Los padres de Víctor, quien cursa el tercer grado de primaria, desesperados ante las constantes quejas de la maestra del pequeño y las conductas que ha presentado también en casa desde hace ya más de dos años, acudieron a solicitar ayuda al psicólogo.

Los padres mencionan que Víctor no respeta a las figuras de autoridad tales como a su maestra, a sus padres y a su hermana mayor a quien incluso agrede a golpes. Acostumbra a interrumpir las conversaciones, miente con frecuencia, es desordenado con su ropa y sus útiles escolares, no le gusta compartir sus juguetes y tiene problemas con sus compañeros. Además es demasiado impulsivo y no mide los riesgos de su comportamiento por lo que constantemente se lastima.

Después de aplicar algunos tests y de profundizar en la historia clínica de Víctor, el psicólogo explicó a los padres que el niño tenía un Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, con predominio del tipo hiperactivo-impulsivo. Al escuchar el diagnóstico del psicólogo, la madre rompió a llorar y preguntó: ¿y eso es grave?

Las personas con este trastorno (TDAH) tienen la tendencia de iniciar una tarea y antes de terminarla, pasar a otra y a otra, sin concluir ninguna. A menudo no son capaces de seguir instrucciones. Son demasiado  inquietos, no permanecen sentados, desean saltar o jugar cuando no deben de hacerlo. Dan palmadas, mueven las manos y pies excesivamente. Parece que están con un motor en marcha. Estas manifestaciones pueden producirse en el hogar, en la escuela o cualquier otro sitio. Aunque esto depende de la edad y el nivel de desarrollo del niño.

El trastorno de Víctor no es grave desde el punto de vista mental -aseguró el doctor-, pero puede serlo, si no se presta la debida atención a su impulsividad. La respuesta del psicólogo a la madre, pareció tranquilizarla.
Actualmente, con la cooperación de la familia y la aplicación de las técnicas y los instrumentos adecuados, el psicólogo ha estado tratando al menor, quien muestra una reducción y eliminación de los comportamientos disruptivos que lo caracterizaban.

En este tipo de trastornos como en muchos otros, el éxito del tratamiento psicológico necesita de la cooperación de todos aquellos que, de una u otra manera tienen que ver con la conducta del niño, desde los padres, hermanos, abuelos, tíos, primos, etc.


En conclusión, el TDAH no es grave, pero es muy importante que los padres acudan a solicitar ayuda profesional en cuanto observen algunos de los síntomas que ya hemos  mencionado, ya que cuando se interviene en los inicios del problema, el tratamiento puede tener éxito en menor tiempo.

Fuente: http://www.centroapi.com.mx/2014/06/28/mi-hijo-tiene-tdah-eso-es-grave/

La historia de los hashtags

La almohadilla o numeral (#) es un signo que también se denomina cuadradillo, grilla, indica cifras, también se llama numeral, signo de ...